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¿Y si dejamos de pelear con nuestra Zona de Confort?

  • Foto del escritor: telescoagustina
    telescoagustina
  • 2 feb
  • 2 Min. de lectura

Se nos ha dicho hasta el cansancio que "la magia ocurre fuera de la zona de confort" y que debemos romperla para crecer. Pero hoy quiero invitarte a mirarla desde un lugar más integrativo y amoroso.


Tu zona de confort es tu refugio, antes de querer salir de ella, reconozcamos su función: por algo se llama así. Es el espacio donde tu sistema nervioso se regula, donde te sientes a salvo y donde no necesitas estar en guardia. Sentirse cómodx no es un error; es una necesidad humana. No podemos vivir en expansión constante; al igual que el corazón necesita contraerse para luego latir, nosotrxs necesitamos nuestro refugio para recuperar energía.


De círculos cerrados a luces que se expanden:


Te propongo un cambio de perspectiva: no veas tu zona de confort como un círculo que te encierra o una pared que debes romper. Mírala como una luz que nace en tu centro. La expansión real no nace del rechazo a lo que eres hoy, sino de la confianza. Cuando te sientes listx para algo nuevo, no "sales" de ningún sitio; simplemente permites que tu luz brille un poco más lejos, iluminando lo que antes estaba en sombras.


¿Cómo expandirte con presencia y suavidad?


Habita tu comodidad con gratitud: Agradece a tu refugio por mantenerte a salvo. La expansión es más fluida cuando nace del agradecimiento y no de la desesperación por huir.


Identifica el "brote" de curiosidad: La señal para moverte suele ser un susurro. ¿Qué pequeña cosa te genera curiosidad hoy? Ese es el lugar donde tu luz quiere llegar.


Ilumina poco a poco: No necesitas un foco cegador. Solo saca un pie, prueba algo distinto y nota cómo se siente en tu cuerpo. Si te genera demasiada ansiedad, siempre puedes volver a tu centro de luz a integrarlo.


Ensancha tus límites, no los rompas: Cuando te animas a lo nuevo con conciencia, tu zona de calma simplemente se vuelve más grande. Lo que antes te asustaba, ahora forma parte de tu propia claridad.


Recuerda: Tu zona de confort es el nido de tu expansión. Respeta tus tiempos. Habrá días para brillar hacia afuera y días para recoger tu luz y nutrirte por dentro. Ambos son necesarios.


La magia ocurre fuera de la zona de confort pero también está adentro tuyo.


Con amor, Agus. 

 
 
 

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